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Sustentabilidad en la logística refrigerada comienza con una operación más eficiente

Descubra cómo la eficiencia térmica fortalece la sustentabilidad en la logística refrigerada, reduce desperdicios y mejora el desempeño de la cadena de frío.

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Aunque gran parte de las estrategias de sustentabilidad en la logística refrigerada se han enfocado en iniciativas visibles como la reducción de emisiones, el uso de energías renovables o vehículos eléctricos, hacer más sustentable una cadena de frío también implica poner atención en un factor menos visible, pero igual de determinante: la eficiencia térmica de toda la operación.

Cada excursión de temperatura representa, además de una falla operativa, un riesgo para la integridad del producto, la generación de reposiciones, retrabajos, transporte adicional y un consumo innecesario de energía, elevando también el desperdicio de mercancías. Desde una perspectiva de sustentabilidad, estas incidencias generan emisiones que podrían evitarse, ya que obligan a desechar productos en cuya fabricación, almacenamiento y distribución ya se invirtieron recursos y energía.

Es importante entender que, en la logística, la sustentabilidad y la eficiencia térmica son dos caras de la misma moneda. Mientras más preciso sea el control de temperatura, menores serán las pérdidas operativas y el impacto ambiental de toda la cadena de suministro.

La eficiencia también reduce el impacto ambiental

Cada producto que conserva su integridad térmica evita reposiciones, retrabajos, transporte adicional y consumo innecesario de recursos. Una cadena de frío eficiente protege tanto al producto como al medio ambiente.

Cuando una cadena de frío eficiente también es una cadena más sustentable

Hoy, las empresas enfrentan una presión creciente para cumplir compromisos de Cero Emisiones Netas (Net-Zero) y objetivos ESG, al mismo tiempo que aumenta la demanda de productos que requieren condiciones térmicas estrictas.

Medicamentos, vacunas, biotecnológicos, alimentos perecederos y otros productos especializados dependen de operaciones logísticas cada vez más complejas, donde cualquier variación de temperatura puede traducirse en desperdicio de recursos y mayores impactos ambientales.

En industrias como la farmacéutica, alimentos, biotecnología, salud animal o agroindustria, mantener la integridad térmica de los productos garantiza calidad y cumplimiento regulatorio; además, contribuye directamente a fortalecer la sustentabilidad de la operación.

De acuerdo con una investigación del Center for Sustainable Systems de la Universidad de Michigan, una infraestructura deficiente de la cadena de frío podría ser responsable de la pérdida de hasta 620 millones de toneladas métricas de alimentos, equivalentes a 1.8 gigatoneladas de CO₂e cada año.

El estudio también señala que, en regiones con menor nivel de desarrollo industrial, más del 40 % de las pérdidas de alimentos ocurre durante las primeras etapas de la cadena de suministro debido principalmente a fallas logísticas y a la falta de un control térmico adecuado.

Optimizar la temperatura también optimiza la operación

La verdadera transformación ocurre cuando las empresas dejan de sobredimensionar sus procesos y comienzan a optimizar sus operaciones logísticas.

Para Kryotec, especialista en soluciones end-to-end para la cadena de frío, la sustentabilidad no se mide únicamente por las emisiones que se logran reducir, sino también por los productos que se conservan en condiciones óptimas.

Cada medicamento protegido de una excursión de temperatura evita desperdiciar recursos, energía y emisiones acumuladas durante toda la cadena de suministro.

La sustentabilidad comienza antes del transporte

La eficiencia térmica no depende únicamente del vehículo o del almacén. También es resultado de una adecuada evaluación de infraestructura, validación de empaques, monitoreo continuo, análisis de datos y planeación logística.

Pero ¿cómo hacer más sustentable una cadena de frío?

Uno de los mayores retos consiste en optimizar la eficiencia térmica durante el almacenamiento y el transporte. Una mejor gestión del frío permite disminuir mermas, extender la vida útil de los productos, reducir devoluciones y minimizar movimientos logísticos innecesarios.

Por ello, el enfoque debe centrarse en anticipar desviaciones mediante monitoreo en tiempo real, análisis de datos y una gestión integral que proporcione mayor visibilidad, control y trazabilidad durante toda la operación.

Este modelo implica integrar capacidades técnicas que incluyen evaluación y calificación de infraestructura, mapeos térmicos, estudios volumétricos, capacitación, soporte en auditorías, selección de empaques reutilizables calificados, validaciones y optimización logística.

El objetivo es desarrollar configuraciones adaptadas a las condiciones específicas de cada operación, considerando variables como rutas, tiempos de tránsito, estacionalidad, exposición térmica y características del producto.

En este proceso, los datos adquieren un papel fundamental. Herramientas como el monitoreo continuo, los sensores IoT y el análisis térmico permiten optimizar cada envío con mayor precisión, fortaleciendo la estabilidad de la cadena de frío y reduciendo el uso innecesario de materiales, energía y generación de residuos.

La sustentabilidad también se construye desde la operación

En medio de crecientes exigencias regulatorias, ambientales y operativas, la capacidad de mantener una cadena de frío estable, precisa y adaptable dejará de ser únicamente un diferenciador competitivo para convertirse en una condición indispensable de sustentabilidad.

Porque una cadena de frío eficiente no solo consume menos recursos. También evita pérdidas, disminuye reprocesos, reduce devoluciones y fortalece la continuidad operativa.

¿Tu operación está preparada para hacer de la eficiencia térmica un aliado de la sustentabilidad?

Descubre cómo Kryotec puede ayudarte a fortalecer una cadena de frío más eficiente, resiliente y sustentable.

Preguntas Frecuentes

La sustentabilidad en la logística refrigerada consiste en reducir el impacto ambiental de la cadena de frío mediante operaciones más eficientes. Esto implica optimizar el control de temperatura, disminuir desperdicios, evitar reprocesos, reducir el consumo de energía y aprovechar mejor los recursos durante el almacenamiento y transporte de productos sensibles.

Una mayor eficiencia térmica reduce las excursiones de temperatura, evita pérdidas de producto y disminuye la necesidad de reposiciones, devoluciones y transporte adicional. Esto se traduce en un menor consumo energético, menos emisiones indirectas y un uso más eficiente de la infraestructura de la cadena de frío.

El monitoreo continuo, los sensores IoT, el análisis térmico, la validación de empaques y las plataformas de trazabilidad permiten detectar riesgos de forma anticipada y optimizar cada envío. Estas herramientas fortalecen el control de temperatura y ayudan a reducir desperdicios, emisiones y costos operativos.

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