En un entorno donde la creciente complejidad de la distribución, la variabilidad operativa y las exigencias de industrias sensibles han elevado la presión sobre la operación logística, el principal reto de la cadena de frío ha dejado de estar en el diseño para centrarse en la ejecución: mantener el control térmico en condiciones reales.
El crecimiento de la demanda de soluciones para productos sensibles a la temperatura ha puesto en evidencia que los modelos tradicionales no logran sostener condiciones controladas a lo largo de toda la cadena, especialmente durante la distribución y la última milla, donde la variabilidad incrementa significativamente el riesgo.
Tan solo, se prevé que el mercado de la cadena de frío farmacéutica alcance los 9,600 millones de dólares para 2035, mientras que actualmente más del 85 % de los productos biológicos requieren almacenamiento en frío.
Aunque una operación esté correctamente diseñada, factores como retrasos, cambios de ruta, aperturas frecuentes o tiempos de espera pueden comprometer el desempeño térmico del producto durante la etapa final de la distribución.
Ante este desafío, Kryotec fortalece su modelo end-to-end, brindando consultoría especializada en cadena de frío con un enfoque integral que actualmente abarca evaluación y calificación de infraestructura, mapeos térmicos y estudios volumétricos, selección y validación de empaques, optimización logística, calificación de flotas, monitoreo y trazabilidad, acompañamiento técnico en capacitaciones, auditorías y postventa, permitiendo una alineación completa con la operación logística.
A diferencia de los enfoques tradicionales, el modelo de Kryotec está diseñado para asegurar la ejecución en campo, considerando la variabilidad real de la operación logística.
Cuando el diseño deja de ser suficiente
El mayor riesgo en la cadena de frío no siempre es visible durante la planeación. Es en la ejecución, con rutas variables, tiempos inciertos y múltiples puntos de manipulación, donde realmente se define si se mantiene o se pierde el control térmico.
Por ello, resulta fundamental contar con soluciones que vayan más allá del diseño y que permitan asegurar el desempeño de la operación bajo condiciones reales.
Con una visión integral de la cadena de frío, el enfoque end-to-end está diseñado para responder a la variabilidad del transporte, incluyendo tráfico, tiempos de espera, aperturas y condiciones ambientales cambiantes, permitiendo a las organizaciones reducir desviaciones térmicas, evitar pérdidas de producto, fortalecer el control durante el transporte y mejorar la consistencia en la entrega.
El desempeño de una operación no depende únicamente de la infraestructura o la tecnología. La capacidad para responder a escenarios reales durante el transporte es determinante para proteger la integridad de productos sensibles a la temperatura.
La cadena de frío comienza a medirse por su desempeño
En este nuevo contexto, la cadena de frío deja de ser un componente técnico para convertirse en un factor estratégico del desempeño logístico.
Con más de 29 años de experiencia, Kryotec busca posicionarse como un socio estratégico que permite a las organizaciones operar con mayor control, reducir riesgos y mejorar la eficiencia en toda su cadena de suministro.
Conoce cómo Kryotec ayuda a fortalecer la cadena de frío desde el diseño hasta la ejecución.
Preguntas Frecuentes
Durante la última milla es más frecuente enfrentar retrasos, cambios de ruta, aperturas, tiempos de espera y condiciones ambientales variables. Estos factores pueden afectar el control térmico de productos sensibles, por lo que requieren procesos, monitoreo y soluciones diseñadas para responder a escenarios reales de operación.
La variabilidad operativa comprende todos los cambios e imprevistos que pueden presentarse durante el almacenamiento y transporte, como tráfico, modificaciones en las rutas, tiempos de carga y descarga o condiciones climáticas. Gestionarla adecuadamente permite reducir desviaciones térmicas y proteger la integridad del producto.
Un enfoque integral considera todas las etapas de la operación, desde la evaluación de infraestructura y la validación de empaques hasta el monitoreo, la trazabilidad, la optimización logística y el acompañamiento técnico. Esto permite diseñar soluciones alineadas con las condiciones reales de la operación y mejorar la continuidad del control térmico.